La Ozonoterapia evita el paso por el quirófano en el "Síndrome de Túnel Carpiano"

Conocí a Carlos Corral hace 3 años siendo alumno suyo.  Carlos es profesor de “construcción de instrumentos musicales”, uno de los “luthieres de gaitas” más afamados de este país!

En una de nuestras conversaciones durante sus clases, comentó que le habían diagnosticado “Síndrome de Túnel Carpiano” y que se encontraba en lista de espera para operarse.  En esos momentos Carlos no sabía que yo era médico y no tenía ni idea de que era la Ozonoterapía.

El túnel Carpiano es una afección en la cual existe una presión excesiva en el nervio mediano, que es el que permite la sensibilidad y el movimiento a partes de la mano.

Esta afección le producía entumecimiento, hormigueo y debilidad en la mano que le impedía realizar con normalidad su delicado trabajo.

La profesión de Carlos le exige movimientos milimétricos, la complejidad de cualquier instrumento,  y el empleo de materiales especiales (maderas nobles) convierten construcción de instrumentos en un delicado trabajo manual.

Algo que siempre me sorprendió de Carlos era que visualmente era capaz de distinguir décimas de milímetros de un simple vistazo!!!, medidas que para el resto de los mortales son inapreciables él es capaz de corregirlas con sus manos.

Su trabajo es completamente manual y una operación por muy sencilla que sea siempre entraña riesgos.

La operación a la que Carlos se enfrentaba para la solución a su problema consiste en cortar el ligamento que está ejerciendo presión sobre el nervio. Algo que aunque inapreciable para la mayor parte de las personas  produce que el movimiento de muñeca sea “menos fino”

Esta afección se produce sobre todo en personas que suelen realizar siempre los mismos pequeños movimientos, por se atribuye a personas que escriben mucho en un ordenador, utilizan el ratón, repiten los mismos movimientos al trabajar, tocar un instrumento, etc.

Le expliqué a Carlos en que consistiría su tratamiento con Ozono y, sin dudarlo un segundo, decidió probar. La operación siempre estaría ahí.

Recuerdo el primer día que vino, estaba feliz, convencido de que venía a resolver su problema sin tener que pasar por un quirófano.

Realizó una serie de 5 sesiones con Ozono, el ozono actúa directamente sobre el ligamento desinflamándolo, con el ligamento desinflamado las molestias desaparecen por completo.

A día de hoy no ha vuelto a tener ningún síntoma (han pasado 3 años)

Le preguntamos a Carlos que significó para él la Ozonoterapia:

Para mi la ozonoterapia fue la Luz

Evitó que me realizaran una operación en ambas manos y me volvió a hacer útil.  Sin duda lo repetiría otra vez.