Envejecer con salud. La felicidad de las personas mayores

¿Sabías que se estima que hacia finales de este siglo la esperanza de vida alcanzará los 120 años? Muchos de vosotros pensaréis que tal vez no os interese vivir tanto, si a lo mejor acabáis perdiendo la ilusión en las cosas.

Frente a eso, podemos aseguraros que no es la edad la que nos lleva a perder la ilusión. Habitualmente son los achaques y dolores que la edad trae consigo los que nos impiden disfrutar como antes de cada pequeño detalle que la vida nos regala.

Si logramos minimizar esos efectos con la ayuda de los tratamientos de ozono, lo único que debemos tener claro a cualquier edad es cómo aplicar algunos de los consejos que compartimos en este post.

Así que, ¡larga vida para todos!

Como habréis imaginado, es fundamental cuidar la alimentación porque de lo que comemos cada día depende nuestro humor inmediato y también el desgaste total que hacemos de nuestro cuerpo. Centrarnos más en las verduras, frutas y frutos secos y evitar en la medida de lo posible los azúcares, harina refinada, comidas procesadas y, por supuesto, renunciar al tabaco sería lo ideal. Siempre, por supuesto, siguiendo los consejos que cada especialista nos recomiende para nuestra salud en particular.

Reducir la cantidad de calorías que ingerimos cada día nos alargará la vida.

Por supuesto, practicar ejercicio diario moderado nos ayudará a sentirnos activos, generar endorfinas y mantener sanos cuerpo y mente. El simple hecho de caminar a un ritmo animado, oxigena la sangre y el oxígeno es vida.

Hacer vida social nos ayuda a sonreír cada día. Si además intentamos que esa vida social se llene de buenas intenciones, aún encima, sentiremos una satisfacción mayor. Si te gusta jugar a las cartas, busca un grupo con el que hacerlo algunos días, pero si además encuentras una ONG en la que colaborar, sentirás la satisfacción por tu aportación al planeta. Otra opción que te divertirá es encontrar un curso sobre un tema que te encante: música, pintura, poesía, cocina, cuidado de animales, nuevas tecnologías... ¡el mundo es inmenso! Seguro que hay algo que te fascina. Curiosear y hacer que el cerebro trabaje alarga la vida y las capacidades físicas y mentales. ¡Y mucho!

La actitud con que asumimos cada nuevo reto o cada nuevo día también es crucial en todo esto. Se trata de eliminar los pensamientos negativos para llenarse de pensamientos positivos "aún estoy en forma", "me gusta mi vida", "hay muchas cosas que aún puedo hacer por los demás". Lo que pensamos afecta a nuestra biología.

Nunca debemos compararnos con otros. Ni siquiera con nosotros mismos años atrás. Somos quien somos en este momento y debemos competir únicamente contra el yo actual: debemos esforzarnos en dar lo mejor de nosotros mismos. Es genial que nos vayamos poniendo nuevos objetivos a medida que obtenemos los anteriores: propósitos, logros... que resultan una motivación cotidiana.

No debemos olvidar nunca que el objetivo no es la felicidad, la felicidad es el camino.